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martes, 3 de septiembre de 2013

Abierta la preinscripción Máster de Biotecnología Vegetal

Os anuncio que desde hoy hasta el próximo 9 de Septiembre estará abierta la preinscripción para el curso 2013-2014 del Máster en Biotecnología Molecular y Celular de Plantas, en el cual tengo el honor de ser el director académico. Es de los pocos Máster especializados en biotecnología vegetal que se ofrecen en las universidades españolas. 



El Máster está estructurado en 90 créditos, de los cuales 55 corresponden a clase presenciales teóricas o prácticas y 25 corresponden al Trabajo Fin de Máster (trabajo práctico en el que alumno desarrolla lo que ha aprendido en el máster y que se realiza en un laboratorio de investigación o en una empresa). El profesorado pertenece del departamento de Biotecnología de la Universidad Politécnica de Valencia, así como investigadores del CSIC de reconocido prestigio pertenecientes al Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas e investigadores del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias y personal perteneciente a empresas del sector de la biotecnología vegetal. 

Los créditos teóricos estan estructurados en 3 módulos:

Biotecnología de Plantas Avanzada (dividida en dos materias: Conceptos y Técnicas Avanzadas en la Ingenieria Genética de Plantas y Técnicas Emergentes en Biotecnología de Plantas).

Bases Moleculares y Aplicaciones de la Biotecnología en Plantas (dividida en dos materias: Bases Moleculares de la Biotecnología de Plantas y Aplicaciones en Biotecnología de Plantas).

Introducción al Sector Profesional/Investigador: en el que contaremos con la colaboración de profesionales de diferentes empresas biotecnológicas. En este curso hemos contado con la colaboración de la Fundación Antama, de Asebio, de Biopolis, de Sistemas genómicos, de Verdifresh y contamos con su participación en posteriores ediciones. 

Aqui os paso el plan de estudios completo:



Recuerdo: El plazo de preinscripción está abierto hasta el próximo 9 de septiembre... daos prisa!!!

Para cualquier información adicional podeis seguid este enlace.

Os paso una entrevista en el programa Onda Agraria de Onda cero en el que estuve hablando del premio Idea de la implantación del nuevo plan de estudios del máster:



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miércoles, 15 de mayo de 2013

Abierta la Preinscripción para el Máster en Biotecnología Molecular y Celular de Plantas.

Os anuncio que desde hoy hasta el próximo 10 de Junio está abierta la preinscripción para el curso 2013-2014 del Máster en Biotecnología Molecular y Celular de Plantas, en el cual tengo el honor de ser el director académico. Es de los pocos Máster especializados en biotecnología vegetal que se ofrecen en las universidades españolas. 



El Máster está estructurado en 90 créditos, de los cuales 55 corresponden a clase presenciales teóricas o prácticas y 25 corresponden al Trabajo Fin de Máster (trabajo práctico en el que alumno desarrolla lo que ha aprendido en el máster y que se realiza en un laboratorio de investigación o en una empresa). El profesorado pertenece del departamento de Biotecnología de la Universidad Politécnica de Valencia, así como investigadores del CSIC de reconocido prestigio pertenecientes al Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas e investigadores del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias y personal perteneciente a empresas del sector de la biotecnología vegetal. 

Los créditos teóricos estan estructurados en 3 módulos:

Biotecnología de Plantas Avanzada (dividida en dos materias: Conceptos y Técnicas Avanzadas en la Ingenieria Genética de Plantas y Técnicas Emergentes en Biotecnología de Plantas).

Bases Moleculares y Aplicaciones de la Biotecnología en Plantas (dividida en dos materias: Bases Moleculares de la Biotecnología de Plantas y Aplicaciones en Biotecnología de Plantas).

Introducción al Sector Profesional/Investigador: en el que contaremos con la colaboración de profesionales de diferentes empresas biotecnológicas. En este curso hemos contado con la colaboración de la Fundación Antama, de Asebio, de Biopolis, de Sistemas genómicos, de Verdifresh y contamos con su participación en posteriores ediciones. 

Aqui os paso el plan de estudios completo:



Recuerdo: El plazo de preinscripción está abierto hasta el próximo 10 de junio... daos prisa!!!

Para cualquier información adicional podeis seguir este enlace.

Os paso una entrevista en el programa Onda Agraria de Onda cero en el que estuve hablando del premio Idea de la implantación del nuevo plan de estudios del máster:



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jueves, 21 de marzo de 2013

Comer en climas revueltos

El mundo se está calentando y aunque se continúe debatiendo sobre las mejores medidas para evitarlo o se discuta si las causas tienen origen antrópico, geológico o astronómico, hay evidencia sólida que demuestra este cambio. La más concluyente es que las medidas llevadas a cabo por cuatro centros independientes (NASA GISS, NOAA / NCDC, Hadley / CRU y Berkeley Earth) señalan que la temperatura media sobre la superficie de la tierra subió un grado durante el siglo XX. Es mucho más urgente empezar a prepararse para afrontar las consecuencias que enzarzarse en discusiones bizantinas de quién es el responsable o dónde tenemos que colgar la próxima pancarta. El problema existe a pesar de las protestas, las temperaturas están aumentando a nivel global y que esto correlaciona con la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera y en el corto-medio plazo no tiene los efectos positivos que nos gustaría tener. Uno de los problemas a los que debe enfrentarse la agricultura actual es el cambio climático, es decir, como continuar proveyendo de alimentos a una población creciente y con un clima cambiante. Como siempre algún iluminado ha pretendido ver una ventaja donde no la hay. Por ejemplo, elpresidente ruso Vladimir Putin en el año 2003 dijo que su país quizás no ratificara el protocolo de Kioto puesto que el climático global era bueno para Rusia porque aumentarían las cosechas de cereales. Esto nos confirma que los políticos no tienen ni idea de la ciencia. Solemos creer en la sabiduría de la naturaleza, pero lo cierto es que  para transformar una estepa rusa en un terreno agrícola productivo hace falta más condiciones que el aumento de la temperatura. Existen otros factores como la calidad y composición del suelo, el régimen de precipitaciones, e incluso la misma fisiología y bioquímica de las plantas.


Toca pelearse contra el calor.


          ¿Cuál es el efecto real de este aumento de temperatura global en las zonas agrícolas? Es cierto que el calor aumenta el ritmo del metabolismo de las plantas. La fotosíntesis, ese proceso por donde la planta convierte el dióxido de carbono (CO2) en glucosa liberando oxígeno se intensifica al haber más moléculas de CO2 en el ambiente. Además si aumenta la temperatura las reacciones químicas van más rápido. Estos dos factores podrían provocar un aumento de la biomasa que acumula la planta y esto parece querer decir más comida ¿no? No es tan fácil, todo tiene su pega. El problema está en que las plantas están adaptadas a un rango de temperaturas determinado que depende de cada cultivo. Si sobrepasamos esa condición la fijación del CO2 en la planta empieza a fallar. La causa es la rubisco, la proteína encargada de captar el CO2 del aire.  Esta proteína es entre otras cosas, la más abundante de toda la biósfera porque está en todas las plantas verdes del mundo. Cuando te comes cualquier vegetal verde como una lechuga estás ingiriendo rubisco en cantidades industriales ( y que yo sepa nadie ha empezado a fijar el carbono atmosférico). Cuando los primeros organismos fotosintéticos empezaron a fijar CO2, la  atmósfera no se parecía a la actual. Tenía poco oxígeno y muchísimo CO2, por lo que no tenía problema en distinguirlos y escoger al CO2. Estos mismos organismos, que evolutivamente dieron lugar a las primeras plantas, cambiaron la composición de la atmósfera, aumentando la concentración de oxígeno. En condiciones de temperatura normales, la rubisco selecciona bastante bien al CO2 frente al oxigeno, pero a medida que aumenta la temperatura, la rubisco “se atonta” y cada vez distingue peor entre estas dos moléculas. Cuando se "confunde" y capta oxígeno en vez de  COrealiza un proceso bioquímico llamado fotorrespiración, que consume energía y produce moléculas oxidantes que son perjudiciales para la célula. Vendría a ser como acelerar el coche sin poner la marcha. Consumes gasolina, gastas el motor, pero solo sirve para hacer ruido. Una planta que ha sufrido este tipo de oxidación las hojas suelen estar arrugadas y curvadas hacia abajo y frecuentemente aparecen manchas amarillas o negras. Por lo tanto, las plantas, en temperaturas altas, aumentan el ritmo de la fotosíntesis, pero cae su eficiencia, y aumenta el daño por oxidación. A nivel de agricultura esto supone peores cosechas y menos alimento. Tampoco hay que olvidarse que el aumento de temperatura tiene efectos asociados como son las sequías.

Buscando tolerancia al calor o a la sequía.

No obstante la ciencia sirve para solucionar los problemas. Ahora mismo hay diferentes estrategias a nivel de mejora genética o de biotecnología para conseguir plantas adaptadas al aumento de temperatura o de la sequía. La ventaja que tenemos es que sabemos que el principal factor limitante a nivel molecular es la rubisco y su dificultad en distinguir entre oxígeno y CO2. Para cosechar comida con éxito hay varios proyectos en marcha encaminados a aplicar técnicas de ingeniería de proteínas para modificar la proteína rubisco de forma que sea capaz de seleccionar de forma más eficiente el CO2 frente al oxígeno. También están intentando hacer que las plantas aumenten su contenido antioxidantes que vendrían a ser como el aceite del motor, contribuyendo a que la maquinaria celular no se estropee por el aumento de oxidación. Las plantas tolerantes al calor todavía están en fase de experimentación. No obstante ya tenemos algún éxito en la búsqueda de plantas tolerantes a sequía. Tenemos un maíz transgénico en el mercado tolerante a la sequía. Este maíz expresa una proteína de bacteria capaz de proteger a las estructuras celulares cuando la planta pierde agua, lo que incide en una mayor capacidad de afrontar la sequía. Este maíz es capaz de aumentar aproximadamente un 10% la cosecha en condiciones de sequía. También hay muchas variedades en las que se modifica la biosíntesis o la sensibilidad a una hormona vegetal llamada ácido abcísico, que es la encargada de regular la respuesta a sequía. Ninguna de estas variedades está todavía en el mercado. 

Ya tenemos maíz tolerante a sequía


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lunes, 26 de marzo de 2012

Agricultura ecológica, neocolonialismo y chirimoyas.

Oficialmente el colonialismo ya se ha acabado, aunque todos sabemos que esto no es del todo cierto. Muchos países en vías de desarrollo siguen dependiendo comercialmente de sus antiguas potencias colonizadoras por medio de tratos poco ventajosos por los que ceden materias primas a precios de saldo y luego compran productos elaborados a precio de oro. En muchos casos la independencia y soberanía nacional es poco más que un formalismo. Este neocolonialismo afecta a muchos aspectos incluso a los más simpáticos y aparentemente más solidarios.

En el documental "la Pesadilla de Darwin" se especifica como los filetes de perca del Nilo que nutren nuestros supermercados tienen un oscuro origen. Robert Paalberg en "starved for science" ya alerta que para suministrar producción "ecológica" a la opulenta Europa o a Estados Unidos se utilizan métodos poco efectivos, pero aptos para obtener la certificación  y luego se exportan para beneficio de unos pocos terratenientes, en vez de optimizar la producción y destinarla para consumo local. Hace poco estuve en un seminario que ejemplificaba algunas de estas prácticas y lo sutil que puede ser este neocolonialismo.

El seminario describia los resultados de un proyecto de cooperación internacional financiado por la Unión Europea en el que participan grupos de investigación y ONGs (auqneu me chirría que puedan llamrse No Gubernamentales, pero financiarse con fondos públicos) y que está centrado en el cultivo del chirimoyo, árbol del que se obtiene la chirimoya. En España el cultivo es muy reciente. El 95% de la producción es de la misma variedad, Fino del Jete, lo que implica que su fondo genético es prácticamente inexistente. Uno de los objetivos del programa consiste en recuperar variedades locales de chirimoyo para almacenarlas en bancos de germoplasma y tener más fondo genético, a la vez, al ser un proyecto de cooperación, promover la agricultura y el desarrollo local, pero en base al cultivo ecológico, palabra mágica que ayuda a conseguir financiación, sobre todo si es de la Unión Europea y hay implicadas ONGs.
Las chirimoyas de la discordia

Independientemente de los excelentes resultados científicos y de que el proyecto posiblemente sirva para promover el desarrollo local, la coletilla de "ecológico" obliga a hacer cosas "peculiares". Una es que se incide en que los agricultores cultiven un mínimo de tres variedades diferentes, lo que se llama conservación del patrimonio genético "in farm", esto suena bien y puede funcionar, siempre y cuando al agricultor le compren las tres variedades. El problema es que puede pasar que una tenga más aceptación que las otras dos y que solo le pueda dar salida comercial a esta, con la consiguiente merma en sus ingresos. Consideranto que de cualquier especie cultivada existen cientos o miles de accesiones (entradas en un banco de germoplasma) entre cultivar una o tres, tampoco es que el señor vaya a solucionar nada. De todas formas, la principal crítica sería que consejos vendemos que para nosotros no tenemos. A los agricultores españoles no les decimos que variedades tienen que sembrar ni les decimos que mantengan varias por tema de la diversidad genética (insisto, en España solo se cultiva una, que es la que pide el mercado) y se lo pedimos a un pequeño productor, que lo que puede hacer es poco menos que testimonial. ¿No sería mejor que le ofrezcamos las herramientas, pero que escoja el mejor modo de ganarse la vida? Con ello conseguirá su independencia y su desarrollo. Para conservar la diversidad genética están los bancos de germoplasma y los institutos de investigación agraria. Estas actitudes, que admito, están cargadas de esas buenas intenciones que llevan al infierno. Me recuerda a cuando les decimos a los paises tropicales que deben conservar la selva, que no tienen que explotar sus recursos naturales ni emitir CO2, cuando los paises desarrollados llevamos dos siglos cargándonos todos los bosques primarios, contaminando todo lo que hemos querido y emitiendo gases de efecto invernadero.

Seguimos con las peculiaridades: la principal plaga de los chirimoyos es la mosca mediteranea de la fruta, la Ceratitis capitata, un regalo envenenado de la colonización española. En España es una plaga importante, pero tenemos estrategias utiles para combatirla como los machos estériles por irradiación o los insecticidas que imitan a feromonas y bloquean su desarrollo. Pero claro, al ser un proyecto basado en agricultura ecológica, no se pueden utilizar, por que las chirimoyas no podrían catalogarse como de producción ecológica en Europa. Y esto es lo más curioso. En Ecuador no hay normativa de producción ecológica y las chirimoyas están dirigidas al comercio local, pero como es dinero europeo, hay que actuar segun la directiva europea de producción ecológica, es decir, hay que aplicar una normativa extranjera que no tiene valor en el país, pero si no, no hay subvención  ¿surrealista? Para controlar la mosca lo primero que intentaron fue el insecticida utilizado en agricultura ecológica, el "Espinosad". Problema, es natural, pero muy malo debido a su baja especificidad. El chirimoyo se poliniza por acción de un insecto y el espinosad se lo carga (ecológicamente, eso si). Si el espinosad se carga al polinizador la flor no se poliniza, no hace fruto y se pierde la producción. La alternativa fue envolver las flores con plástico, factible por ser explotaciones pequeñas, pero método trabajoso y contaminante por el uso de plástico... no obstante autorizado en producción ecológica. Recapitulando: en España se cultiva una única variedad de chirimoyo (la que es rentable) y tenemos métodos efectivos para la mosca, pero por cuestiones "ecológicas" en Ecuador hay que mantener varias variedades y utilizar métodos poco efectivos de control de plagas. ¿Veis ya lo del colonialismo?
Tratando de matar moscas a cañonazos (ecológicos)

Dicho esto, el proyecto me parece interesante, aunque critico alguno de los aspectos "ecológicos" desde la comprensión que ayudan a conseguir financiación, sobre todo si es un tema de cooperación internacional. Recuperar diversidad genética es clave para el desarrollo de nuevas variedades y la cooperación con los agricultores locales fundamental para su autonomía. Uno de los resultados fue que como parte del proyecto implementaron técnicas de poda e injerto, bastante desconocidas y que sirvieron para aumentar la calidad y productividad... aunque me chirría que haya que venir de España para enseñarles a podar, seguro que en Ecuador tienen agrónomos que saben hacerlo y ahorramos las emisiones de CO2 de los viajes de una lado para otro.

Otro aspecto interesante es que el chirimoyo se utiliza para dar sombra en el cultivo del café "ecológico" destinado al mercado americano, con lo que aplicaron los injertos para hacer estas variedades productivas y sacar un beneficio adicional. Curiosidades, la diferencia de precio que le pagan al agricultor por el quintal (46Kg) de café ecológico respecto al convencional es de 2 céntimos, muy diferente del precio que encuentra el consumidor americano en cualquier tienda de productos ecológicos de Washington o San Francisco. Si existe un comercio justo, desde luego no es el del café ecológico.

Un último detalle del proyecto que a mi me pareció el que justificaba todo lo demás. Ya en España estaban tratando de desarrollar variedades libres de pepitas, que son las que de verdad demanda el mercado y poner a punto métodos para conseguir chirimoyas transgénicas, que sería la forma más directa de conseguir nuevas variedades más eficientes. Esto último lo tendría complicado para conseguir el sello ecológico.

PD: recuerdo que el miércoles 28 de marzo estaré en Vitoria hablando de agricultura sostenible, cambio climático y transgénicos.
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lunes, 27 de febrero de 2012

Genes extraños en nuestra comida

En un reciente intercambio de correos electrónicos acerca de la obligatoriedad de etiquetar la comida que contenga transgénicos (obligatorio en Europa, pero no en Estados Unidos) me preguntaron "¿Por qué no tenemos derecho a saber que genes extraños hay en nuestra comida?" Va afinándose la cosa, hace unos años un periodista británico clamaba por la comida libre de genes, ahora ya admitimos que la comida tiene genes y solo preocupan los genes foráneos. Volviendo a la pregunta inicial, parece una petición razonable. A fin de cuentas somos clientes, tenemos derecho a saber lo que queremos saber. El único problema es que la contestación es un poco más complicada. Vayamos por partes:

Lo que algunos encuentran "monstruoso" de los transgénicos es que contenga un gen que no es original de la planta que nos comemos, de ahi el sentimental término de "genes foráneos". En términos prácticos, todos los genes incluidos en las variedades transgénicas comercializadas vienen de virus o bacterias. Esto puede seguir sonando aterrador, pero hay que mirarlo en perspectiva. Desde el origen de los tiempos nuestra dieta esta infestada por virus, bacterias y hongos de otros organismos. No vivimos en un mundo estéril. Hay muchos organismos que viven de forma simbiótica o parásita en plantas, incluidas las que utilizamos en nuestra dieta y salvo que te la comas recien cocinada, cualquier alimento rebosa de microbios vivos. ¿Cuáles son? vamos a ello:

Moradores de la superficie de la planta, por arriba del suelo:

La superficie de cualquier planta por encima del suelo alberga una nutrida comunidad microbiana llamada filosfera. Estos organismos se benefician del aire húmedo que evapora la planta y de los nutrientes disponibles. Aproximadamente hay entre 1 y 100 millones de microbios por centimetro cuadrado, por lo que en una ensalada ingieres miles de millones de estos bichitos. El lavado reduce un porcentaje, pero se reproducen rápido. Las hojas, tallo y frutas van repletitas de genes foráneos de estos habitantes.

Agrobacterium, muy presente en nuestra dieta


Moradores de la superficie de la planta, por debajo del suelo:

De la misma forma que existe una comunidad bacteriana en las hojas, hay otra en las raíces y tubérculos a la que llamamos rizosfera. Muchos viven en asociaciones simbióticas esenciales, encargándose de proteger a las plantas de patógenos o aportando nutrientes como el nitrogéno. Algunos no suponen ningún beneficio para la planta y otros pueden ser patógenos. Aqui el número supera de largo al de la filosfera y su naturaleza es desconocida en la mayor parte por la dificultad de crecer estos organismos en el laboratorio. Algunas de estas bacterias las utilizamos como fuente de genes para las plantas transgénicas, como el Bacillus thuringiensis de los transgénicos Bt. Otra bacteria del suelo es el origen del gen EPSPS de las plantas RR, resistentes al glifosato. Todos estos organismos, y sus genomas completos, están presentes en cualquier tubérculo o verdura de hoja que se coseche a ras de suelo.

Microbios y sus genes dentro de las plantas:

El interior de una planta tampoco es estéril. Los microbios llamados endofitos prosperan en el interior de la planta, sobre todo en las cañerías del floema y el xilema. Algunos como el Fusarium o el Verticillium son patógenos, otros no hacen nada o incluso son beneficiosos. Sea el caso que sea, estos también nos los comemos.

Compost casero, una fuente insustituible de genes extraños


¿Virus en la comida?

Por cierto, que todas estas bacterias suelen estar infectadas por unos virus llamados fagos. Además la mayoría de plantas están infectadas por virus (la mayoría de ARN, pero también hay de ADN). Cualquier crucífera puede estar infectada por el virus del mosaico de la coliflor, del que se extrae una secuencia llamada 35S que se utiliza en la  mayoría de transgénicos para que expresen el gen que insertamos. Los virus tienen pocos genes, pero están en grandes números en cualquier planta. Algunos son temibles patógenos, pero otros tienen efectos suaves y su infección previene contra el ataque de formas agresivas, por lo que muchas variedades se infectan con virus leves como forma de protección. En algunos cultivos, como las alcachofas, los virus provocan que crezcan menos y así facilitar su recolección. Comemos muchísimos virus. Tampoco hay que olvidar los transposones, secuencias de ADN foráneo que van saltando de una parte a otra del genoma, algunas veces interfiriendo en los genes de la planta.

Eso es diferente ¿no? ¿Eso son "genes foráneos naturales"?

Sí y no. La forma de cultivo de la planta puede cambiar su relacion con el microcosmos.  Las formas de riego, fertilización, densidad de plantación puede cambiar la microbiota. Por ejemplo, muchos pesticidas cambian la fauna microbiana, ya sean convencionales o ecológicos. El Bacillus thuringiensis que se utiliza en agricultura ecológica es una bacteria viva, tóxica para insectos. Hay virus como el bacullovirus que también se utilizan como insecticidas biológicos. Utilizar compost y abonos biológicos también altera la microbiología del campo. Bacterias que luego acaban en la dieta, algunas causando graves problemas como algunas cepas de E. coli. Son microbios naturales, pero la forma en que llegan a tu comida es artificial, por que el proceso de cultivo ha alterado la comunidad original y las asociaciones con la planta. Si etiquetamos los transgénicos por que incluyen algún gen foráneo, ¿por que no tenemos que advertir que la comida convencional millones de genes foráneos?, y si hablamos de cultivo ecológico con compost y control de plagas biológico ya estamos hablando de billones de genes foráneos. ¿Por qué no etiquetar la alimentación ecológica diciendo CONTIENE MUCHOS MÁS GENES FORÁNEOS QUE CUALQUIER OTRO ALIMENTO.
Eso mismo me pregunto yo...

¿Nos tenemos que asustar?

No todo lo que parece  que asusta conlleva un riesgo. A pesar que comemos microbios, sus genomas y el producto de esos genomas en orden de millones o billones, generalmente no es un problema. De hecho algunas de esas bacterias se incorporan a la flora bacteriana del sistema digestivo. También hay comidas cargadas de microbios intencionadamente, como el yogurth, el queso o el vino. A veces estos microbios causan problemas (como la salmonella, la shiguella o la listeria). Salvo estos casos, comer bacterias y virus foráneos, con sus correspondientes genes y genomas foráneos no es un problema.

¿Y que tiene esto que ver con un alimento transgénico?

La única diferencia es que en un transgénico sabemos como ha entrado el gen foráneo y cual es. En cambio, en el coctel microbiólogico que acompaña a cualquier alimento solo tenemos una idea ligeramente aproximada de su composición. En un transgénico sabemos que gen es, donde está y que hace y además hemos estudiado la proteína que codifica hasta la extenuación y tenemos la absoluta certeza que es segura. En cambio en la microbiología del alimento solo hay incertidumbre, que de vez en cuando causa problemas. El hecho de que este microcosmos sea mucho mayor en la alimentación ecológica expllica que en proporción haya muchas más alertas alimentarias asociadas con este tipo de comida. es decir, en un transgénico conocemos el gen foráneo, en el resto de alimentos, no. Por lo tanto, puestos a asustarse por genes desconocidos, pues casi que el transgénico es el que menos asusta.

PD1: este artículo es una traducción de "What Should we know about foreign genes in our food" the Steve Savage, autor del blog "Applied Mythology" publicado originalmente en biofortified, y al que agradezco la autorización para traducirlo y publicarlo en este blog.

PD2: Y con este post participo en la X edición del carnaval de biología , que en esta edición se aloja en Scientia

PD3: Y con este post participo en la XII edición del carnaval de química, que en esta ocasión se aloja en el blog historias con química.

Saccharomyces, otro genoma generosamente representado en nuestra dieta
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lunes, 20 de febrero de 2012

Transgénicos, cosecha del 2011


Fiel y puntual a su cita anual cual ayuntamiento con el recibo del IBI el informe ejecutivo de la ISAAA (International service for the Acquisition of Agri-biotech Applications) en el que se compendian todas las estadísticas a nivel mundial sobre cultivo de transgénicos ha sido publicado en fechas recientes. Lo podeis descargar aquí en inglés.


Las cifras cantan. Respecto al 2010 el incremento en superficie ha sido de un 8%, llegando a un total de 160 millones de hectáreas. Por primera vez la superficie sembrada en los países en vías de desarrollo ha igualado a los países desarrollados y lo más importante: los agricultores confían en este tipo de cultivos. La superficie sembrada responde a las decisiones individuales de más de 100 millones de agricultores. Demasiada gente para una conspiración y un dato que debería hacer reflexionar a todos los que abogan por su prohibición.



Estadística agraria sobre trasngénicos en el 2011


El 2011 también se ha significado por el triunfo de las variedades apiladas, es decir, variedades que provienen del cruce de OGM diferentes y que aúnan varios caracteres, como tolerancia a herbicida y resistencia a insectos. A nivel global el cultivo transgénico mayoritario es la soja y el carácter transgénico más demandado la tolerancia a herbicida.




Yendo por países, en primera posición continúa inamovible Estados Unidos, el país donde hasta a Greenpeace le parecen bien los transgénicos, o por lo menos, no es un tema de portada. No obstante el 2011 ha significado la consolidación en el segundo puesto de Brasil, un caso que merecería ser estudiado por más de un político nacional. Lula da Silva llegó al gobierno de un país donde no estaba autorizado el cultivo de trasngénicos con un programa en el que se apostaba por mantener esta política. Una vez en el poder descubre que en la provincia de Rio Grande do Sul muchos campesinos importaban de contrabando soja transgénica de argentina y luego volvían a pasar la frontera para comercializarla, con la consiguiente merma para las arcas públicas. La decisión fue autorizar el cultivo en Brasil. En vista de los resultados, el gobierno de Lula y ahora el de Dina Rousseff han apostado decididamente por esta tecnología. La mejor prueba de esto es el proceso rápido de autorización que ha permitido aprobar 8 eventos en el 2010 y 6 en el 2011. (En Europa se han aprobado tres en 16 años). Y no solo eso, sino que no se han conformado con importar tecnología sino que Brasil ha decidido innovar. La empresa pública EMBRAPA esta a punto de conseguir la autorización de la primera judía resistente a virus, por lo que es cuestión de pocos años que el plato estrella de la gastronomía brasileira, la feijoada, sea transgénico.




El algodón transgénico también sigue su ascenso imparable. El dato más elocuente es que el 99,5% del algodón que se siembra en Australia es transgénico, algo que Greenpeace parece haber olvidado cuando organizó sus acciones violentas contra las instalaciones del CSIRO.

Paises que siembran transgénicos.
La India es otra de las potencias emergentes que han apostado decididamente, con el algodón como estandarte. La leyenda urbana de que en la India los agricultores son obligados a sembrar algodón transgénico se suicidan demuestra ser falsa, salvo que los que siembran algodón hagán luego de extras en “The Walking Dead”. India también apuesta por el desarrollo de tecnología propia, y está a punto de conseguir la autorización para la primera berenjena transgénica.



¿Y Europa? Pues Europa sigue empeñada en convertirse en una isla incapaz de fabricar su propia comida, pero dispuesto a seguir importándola al precio que sea. Una política suicida lo miremos como lo miremos. España sigue siendo el principal productor de maíz Bt. La presencia de este maíz en otros países como Portugal, la república Checa, Eslovaquia, Polonia o Rumania es minoritaria. Suecia y Alemania siguen sembrando patata Amflora para obtener semilla, pero han sufrido diversos reveses legales, por lo que su futuro es incierto, y más después que BASF anunciara su marcha a Estados Unidos. Por lo tanto, la agricultura seguirá yéndose al garete. Esto no solo se aplica a los transgénicos. Hemos prohibido muchos tratamientos agricolas como el bromuro de metilo por agresivos con el medio ambiente, pero en cambio abrimos las fronteras a países como Marruecos donde la agricultura no cumple con los mínimos estándares de impacto medioambiental. El problema es que antes solo le comprábamos nosotros, pero ahora potencias emergentes como India o China ya no son capaces de autoabastecerse. Por lo tanto, prepararos para que el precio de la cesta de la compra siga subiendo de precio, mucho, mucho, mucho y que a los agricultores no les salga rentable y abandonen los campos. Es el precio de nuestras decisiones, bueno, de las mías no.
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lunes, 26 de diciembre de 2011

Autorizadas 4 nuevas variedades transgénicas en Europa

En fechas recientes la European Food Safety Agency (EFSA) ha autorizado el uso de cuatro nuevas variedades transgénicas. Incido en lo del término uso por que la autorización permite la importación y comercialización de estas variedades o de sus productos derivados, pero no su siembra o cultivo en Europa, por lo tanto volvemos a tener una buena noticia para comerciantes o consumidores que tendrán más variedad a su alcance, pero muy mala para los agricultores que ven otra vez mermada su capacidad de competir con la producción proveniente de terceros países. Algún día tendrán que pedirle cuentas a las diferentes organizaciones pseudoecologistas o partidos políticos que gracias a sus interesadas campañas están consiguiendo cargarse la agricultura en Europa. Las mismas organizaciones que en Estados Unidos, principal productor y consumidor de transgénicos, tienen prioridades distintas a los OGM. La EFSA garantiza que estas variedades son seguras, pero no obstante no se plantea autorizar su cultivo ya que la evaluación en ese caso tendría un costo inasumible y sería un laberinto burocrático.


Las Variedades autorizadas son:


Maíz MIR604xGA21 (Syngenta): cruce convencional entre dos variedades transgénicas, concretamente entre GA21 y MIR604. GA21 expresa un gen de maíz, pero que ha sido modificado para que la planta sea más tolerante al herbicida glifosato. La otra variedad con la que se ha cruzado  es resistente a dos variedades del coleóptero diabrótica, concretamente a  Diabrotica virgifera virgifera y a Diabrotica longicornis barberi por sobreexpresar el gen Cry3A de Bacillus thuringiensis. La Diabrótica es un escarabajo cuyas larvas hacen estragos en las raíces del maíz.

Maíz Bt11xMIR604 (Syngenta): Cruce convencional entre la mencionada MIR604 (tolerante al herbicida glifosato) y la variedad Bt11, que expresa a la vez el gen cry1AB de Bacillus thuringiensis, lo que le confiere tolerancia a lepidopteros. Este gen es el mismo que expresa el maíz MON810 que se siembra en España. También expresa la enzima fosfinotricina acetil transferasa, proveniente de la bacteria Streptomyces viridochromogenes, que le confiere tolerancia al herbicida glufosinato.

Maíz Bt11xMIR604xGA21 (Syngenta): Cruce convencional entre las dos variedades anteriores, con lo que conseguimos que la misma planta sea resistente a dos herbicidas diferentes (lo que permite diversificarlos y así evitar la aparición de resistencias) así como a lepidópteros y a coleópteros.

Conviene recordar que a pesar que el nombre de algún enzima pueda asustar por ser muy largo (una manía de los bioquímicos de hacer los nombres descriptivos... de hecho hasta tiene numeración) y que pueda parecer peculiar que una misma planta exprese tres transgenes diferentes y un enzima propio modificado conviene tener en cuenta que una planta de maíz cualquiera tiene 430 millones de pares de bases de ADN y expresa alrededor de 50.000 genes diferentes, por lo que el cambio en el genoma es mínimo, muchisimo menor que si fueran variedades nuevas obtenidas por técnicas clásicas como la mutagénesis por irradiación. Obviamente ingerir ninguno de estos genes es tóxico ¿como va a distinguir nuestro estomago entre los 50.000 genes y los millones de bases de ADN no codificante? y por supuesto tampoco las proteínas transgénicas, puesto que una vez en el estómago por acción del pH ácido y las pepsinas son cortadas a cachitos  y convertidas en péptidos y aminoácidos, junto con todas las demás. Ninguno de los genes que expresan estas variedades afecta ni al sabor, color, olor o a las propiedades nutricionales, por lo que la ventaja solo es apreciable para el agricultor. El consumidor se beneficia indirectamente por el aumento de la relación calidad precio. También suponen un beneficio para el medio ambiente, puesto que te ahorras tener que luchar contra las plagas mencionadas, lo que implica no tener que comprar insecticida y fumigarlo (ahorro de emisiones). Indirectamente también aumenta la seguridad alimentaria, puesto que las plantas atacadas por el taladro son más susceptibles de desarrollar hongos, algunos de los cuales expresan potentes alcaloides o micotoxinas, no obstante, como estas variedades deberán etiquetarse como transgénicas, lo más posible es que la producción acabe siendo utilizada para piensos y alimentación animal, así que este beneficio no nos afectará.

La diabrótica no se come este maíz
Vayamos al algodón:

Algodón 281-24-236/3006-210-23 (Dow AgroSciences):  esta variedad también procede del cruce convencional entre dos líneas diferentes: las líneas 281-24-36 y la 3006-210-23. Expresa las proteínas de Bacillus thuringiensis Cry1 y Cry1F, lo que le confiere resistencia a varios lepidópteros que infestan cultivos de algodón como al gusano bellotero (tobacco budworm; Heliothis virescens), al gusano del algodón (cotton bollworm; Helicoverpa zea), a la gardama, también conocida como rosquilla verde (beet armyworm; Spodoptera exigua), al gusano rosado (pink bollworm; Pectinophora gossypiella), y a la polilla de la soja también conocida como falso medidor  (soybean looper; Pseudoplusia includens). Además incluye el gen de resistencia al herbicida glufosinato.



Por lo tanto en breve las camisetas que ponen "no quiero transgénicos" se podrán confeccionar con este algodón, importado de Estados Unidos, México, Australia, Pakistán o la India, por supuesto, ya que los algodoneros europeos, básicamente los andaluces, solo podrán hacer frente a todas estas plagas utilizando pesticidas, caros, peores para el medioambiente y mucho menos efectivos que sembrar esta variedad, pero somos así de ecologuays. Y si no que se lo pregunten a los cazafantasmas de la PALT. Por lo demás lo único sorprendente de esta autorización es que ha tardado mucho menos que lo habitual. ¿está cambiando la actitud de Bruselas respecto a los transgénicos? Es pronto para saberlo.

PD: ¿He nombrado a Monsanto en este post?¿No habíamos quedado en que los transgénicos eran la herramiento de Monsanto para envenenarnos a todos y luego gobernar en un mundo de zombies? Pues parece que hay más compañías que comercializan transgénicos.


El gusano rosado seguirá teniendo barra libre en Andalucía
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viernes, 4 de noviembre de 2011

Arroz transgénico que produce una proteína humana

Una de las aplicaciones más interesantes y más desconocidas de la ingeniería genética de plantas es el Molecular Farming o utilizar las plantas como biofactoría. La idea es que las plantas son organismos útiles para la producción de moléculas de interés farmacológico o industrial en grandes cantidades y además tienen la ventaja de que estas "fábricas" se pueden transportar y reproducir en forma de semillas. Hace tiempo hablé en amazings de una de las muchas aplicaciones como es la síntesis de vacunas. La pasada semana se publicó en la revista PNAS otra interesante aplicación: arroz transgénico capaz de sintetizar una proteína humana, la albúmina de suero. Esta proteína tiene diversas aplicaciones en medicina, como el tratamiento de pérdidas de sangre o de quemaduras. Además se utiliza en los medios de cultivo In Vitro de células o como excipiente para drogas y vacunas. El problema es que hasta ahora la única fuente son las donaciones de sangre, con el problema del precio, de la limitación del suministro y del riesgo de contaminación por enfermedades como el SIDA o la hepatitis C.
Arroz transgénico (izquierda) y arroz control. Se aprecia un cambio de color

Lo que ha hecho el grupo dirigido por el investigador Daichang Yang, de la Universidad de Wuhan en China, es copiar el gen humano y meterlo en una planta de cultivo como es el arroz. Contado así parece fácil, pero realmente no lo es. Hay que tener en cuenta que aunque el código genético es universal y un gen animal puede leerse por la maquinaria celular de una planta, como en todos los idiomas hay acentos. El código genético, escrito en el ADN, no es más que un lenguaje formado por un alfabeto de cuatro letras y donde todas las palabras tienen tres letras. Un gen es una region de este ADN que sirve de manual de instrucciones para fabricar una proteína. En los genes la información está codificada en forma de estas palabras de tres letras. En el código genético, como en cualquier lenguaje, hay sinónimos. Un mismo aminoácido (pieza que forma las proteínas) puede estar codificado por diferentes palabras (las combinaciones de tres nucleotidos en el ADN o el ARN que determinan un aminoácido). A pesar de ser sinónimos, algunos organismos prefieren una forma y otros una diferente. Es muy fácil de entender.  Si hablas con un argentino ten cuidado cuando emplees las palabras "coger" o "Concha", pues lo mismo cuando expreses un gen humano en plantas. Hay determinadas "palabras" que no se leerán bien, por lo que tienes que, con mucha paciencia y unos cuantos enzimas, cambiar esta secuencia para que diga "agarrar" o "María de la Concepción" en vez de "coger" y "Concha". Algo que han hecho los autores de este trabajo. Luego para asegurarse una expresión correcta hay que poner una secuencia promotora (ADN que no se codifica y que está antes del gen, es el que determina que el gen se exprese mucho o poco) de plantas, que será reconocida por la maquinaria celular del arroz. Una vez hecho esto hay que insertar el ADN con el gen humano modificado y el promotor de plantas en arroz. Esto es fácil. Se hace con una bacteria natural llamada Agrobacterium tumefaciens, que tiene la costumbre de ir insertando sus genes en todas las plantas que pilla. Lo único que hay que hacer es engañar un poco a la bacteria y meterle el ADN de interés junto con lo que va a insertar en la planta.
Estructura de la proteína purificada, obtenida por difracción de rayos X

Y luego esperar a que la proteina se exprese bien y se acumule en cantidad suficiente. Pueden intervenir cientos de factores, como que la planta reconozca que es una proteína foránea y la destruya, o que la proteína se sintetice pero no se procese bien y sea inservible, o que la proteína sea tóxica para las plantas y estas no crezcan... nada de esto parece haber pasado. Los números pintan muy bien. En las plantas generadas el 10,58% de la proteína soluble total es la albúmina de suero humana y la purificación alcanza un rendimiento de 2,75 g por kilogramo de arroz integral, lo que es un porcentaje muy alto para este tipo de purificaciones.

¿Cuando llegará esta proteína a los hospitales? De momento la caracterización fisicoquímica ha demostrado que el producto es igual que la aislada a partir de sangre de donantes. No obstante al ser un producto de uso médico, necesita superar toda una serie de ensayos clínicos... por lo que tardará. Pero llegará seguro, solo que para entonces no será noticia y a nadie le importara saber que la albúmina con la que le tratan las quemaduras viene de arroz transgénico.

 PD: las imágenes estan sacadas del artículo original (doi: 10.1073/pnas.1109736108)

PD2: Y con esta entrada participo en la IX edición del carnaval de química, que esta ocasión se alberga en hablando de ciencia.

PD3: Y en la VII del carnaval de Biología, que se aloja en el blog de Manuel Sánchez Curiosidades de la Microbiología
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martes, 19 de julio de 2011

Los ojos de Elizabeth Taylor y el color de las violetas

Decían de Elizabeth Taylor que tenía unos ojos color violeta que te hipnotizaban solo con mirarte. El violeta es un color de ojos bastante infrecuente, pero da nombre a una flor… ¿hay alguna relación entre los colores de ojos y el color de las flores?
Unos ojos hipnóticos


La visión tradicional es que el color de ojos era una herencia mendeliana simple entre ojos marrones y ojos azules, siendo los ojos marrones el carácter dominante. Asi si uno de los progenitores viene de una familia donde todos tienen los ojos marrones y el otro de una familia con ojos azules la primera generación tendrá los ojos marrones, pero la siguiente (si se relaciona con una familia similar) un 75% tendrá los ojos marrones y un 25% azules. La verdad es que esto es una simplificación exagerada. En mi caso mis padres tienen ambos los ojos marrones. Mi hermano y yo los tenemos azules y mi hermana verdes. Antes que nadie empiece a hacer elucubraciones truculentas decir que es fácil de explicar por que ahora sabemos que al herencia del color de ojos es mucho más complicada. Caracteres como el color de ojos o la altura son lo que se denominan locus cuantitativos, es decir no es blanco o negro (en este caso, marrón o azul) si no que depende de diversos factores acumulables, por lo que hay resultados intermedios. El color de ojos depende como mínimo de tres SNP, siglas de Single Nucleotide Polimorphism que quiere decir un cambio en una única base de ADN, localizados en el primer intron (secuencia que no se codifica) del gen OCA2 que determinan la intensidad de la pigmentación, pero para que los ojos sean azules sueco además está implicado un cuarto SNP en el intron 86 de otro gen llamado HERC, que curiosidades de la genética, no influencia este gen, sino el mencionado OCA2. Si el gen OCA2 funciona como un campeon: ojos marrones. Si baja la intensidad, diferentes colores. Y si no va cara al aire, azules. Gracias a los avances en secuenciación y en genética de poblaciones se ha podido trazar que esta mutación se debe a un efecto fundador es decir, que todos los que tenemos color de ojos azules estamos lejanamente emparentados, con el individuo donde se produjo la mutación original, que fue hace entre 6.000 y 10.000 años en la orilla noroeste del mar negro, es decir, en una fecha evolutivamente muy reciente. Esto implica que ningún humano anterior a esa fecha tuvo los ojos azules. El hecho de que este caracter sea predominante en escandinavia y en las orillas del báltico se debe primero a una migración y posteriormente a una fuerte presión selectiva a favor de los ojos azules. Aunque todavía no hay acuerdo sobre las ventajes que los ojos azules pueden suponer en ese entorno. Y hasta aquí la genética (resumida) del color de los ojos. Químicamente el color del iris se debe a acumular más o menos melanina. Cuanta más melanina, más oscuro será el color de los ojos.


Diferentes colores de ojo (Hum Genet (2008) 123:177–187)
Y vamos al color de las flores. Normalmente las flores acumulan pigmentos como las antocianinas, los flavonoides o los carotenos. Algunos de estos pigmentos tiene funciones celulares como proteger contra la oxidación o los rayos UV, pero además las pigmentación de las flores es una estrategia evolutiva para ser más llamativas para los polinizadores. La selección artificial también ha tenido mucho que ver en la selección de colores de la mayoría de especies ornamentales y recientemente la ingeniería genética. La empresa florigene comercializa claveles y rosas azules que se han obtenido insertando genes de petunia que le confieren la habilidad de sintetizar un pigmento llamado delfinidina, de color azul. Obviamente el patron genético de expresión de los colores también es complejo puesto que el color depende de la combinación de moléculas muy diferentes o de circunstancias más sutiles. Existen proteínas en la membrana de los orgánulos donde se almacenan los pigmentos capaces de transportar protones hacia dentro o hacia fuera, de forma que una mutación en una de estas proteínas cambiara el pH del orgánulo. En las flores de la especie Ipomea (llamadas también campanillas o Don Diego de día) se ha demostrado que el color rojo o azul no depende de producir más o menos colorante sino de la actividad de una de estas proteínas que transportan protones, puesto que el colorante que acumulan cambia de color en función del pH del medio. En las hortensias y otras flores el pH del suelo determinará el color final de la flor. La selección artificial en función del color no es importante solamente en plantas ornamentales. En italia a los tomates se les llama pomodoro (manzana de oro), por que las primeras variedades que llegaron de américa eran amarillas, no obstante las de color rojo son las que finalmente han triunfado entre los consumidores. Lo que no quita que se comercialicen variedades que siguen verdes incluso después de madurar, o algunas como la Kumato de color morado oscuro casi negro. La zanahoria es un caso parecido. Las variedades silvestres son de color blanco o amarillento como el nabo, incluso algunas cultivadas tienen una cubierta negra. La forma actual de la zanahoria de color naranja fuerte se desarrolló en Holanda como homenaje a la familia real Oranje.


Algunas plantas pueden contener melanina, pero no tiene el papel fundamental que tiene en animales ni tiene ninguna relevancia en el color final. Parece que químicamente el color de ojos no tiene nada que ver con el color de las flores. No es cierto del todo. Hay más colores en los ojos. En los años 50 se descubrió que en la parte posterior del ojo, en la mácula, hay una coloración amarillenta. Aunque no está claro, su función podría tener que ver con una protección antioxidante y se piensa que hay una correlación entre esta pigmentación y la protección frente a la degeneración macular que se da con la edad. Pues este color se consigue por acumulación de tres carotenoides, concretamente luteina, zeaxantina y mesozeaxantina. Alguno de estos colorante no lo podemos sintetizar y los tenemos que ingerir en la dieta ya que los sintetizan las plantas. Por lo tanto: los ojos de Elizabeth Taylor (y los de cualquiera) si que están relacionados con las violetas (y con cualquier otra planta) pero no en el iris, sino en la retina.

Y con este post participo en la sexta edición del carnaval de química que en esta edicion se celebra en casa de Argi, Una Investigadora en apuros.

PD: No os penseis que os librais que os de la tabarra con Los productos naturales ¡Vaya Timo!. Estoy preparando una compilacion de reseñas y noticias, que debo decir y agradecer que están siendo muchas. Va un adelanto, todo un prime time: en el telediario de Canal 9. (seguirá...).
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miércoles, 4 de mayo de 2011

Lucha molecular contra la sequía

Ayer hablaba en amazings.es sobre las diferentes estrategias que siguen las plantas en condiciones naturales para hacer frente a la sequía. Las respuestas fisiológicas las conocemos bastante bien, por lo tanto la pregunta inmediata sería… ¿podemos aplicar esto para hacer cultivos tolerantes a sequía? Pues no es fácil, de hecho la selección artificial ha tenido un éxito moderado. Hay variedades de muchas especies de interés tolerantes a sequía… pero no suelen ser las que más salida comercial ni producción tienen. Tampoco hay plantas transgénicas en el mercado tolerantes a sequía (de momento, sigue leyendo).
Podemos pensar que como ya conocemos las moléculas responsables de hacer que las células toleren mejor a la sequía la aplicación a la agricultura es inmediata. Por ingeniería genética podríamos hacer plantas de cultivo que acumulen más osmolitos, o que sinteticen algún osmolito que de forma natural son incapaces de acumular y así hacer cultivos más tolerantes. Se ha intentado, y se sigue intentando, con muy poco éxito. El problema es que en la naturaleza las plantas tienen una regulación de la síntesis de osmolitos muy estricta, de forma que solo se sintetizan cuando hace falta y en el momento en que las condiciones ambientales son buenas, se corta en seco. Podemos hacer que la planta sintetice estos osmolitos, pero, de momento no somos capaces de hacer que la regulación sea tan buena (la evolución nos lleva varios millones de años de ventaja). ¿Cual es el problema? La síntesis de osmolitos es energéticamente muy costosa, si obtenemos plantas que acumulen más, o que esten siempre sintetizándolos, cuando llegue la sequía resistirán mejor, pero en condiciones normales estarán utilizando muchos de los recursos que necesitan para crecer o para acumular azúcares en el fruto o la semilla para producir osmolitos, con el resultado final que estas plantas suelen dar un rendimiento final de pena. No compensa la mejor tolerancia a la sequía. En agronomía a este factor se le llama el “Yield Penalty”, o penalización sobre el rendimiento. Sería como tener un coche que estuviera siempre revolucionado, cuando le metas la marcha saldrá disparado… pero mientras tanto está quemando gasolina de forma inútil. En algunos casos se han conseguido variedades que en laboratorio han funcionado bien y que la penalización sobre el rendimiento ha sido razonable… pero en campo han fracasado, por diferentes razones. En unos casos el aumento de la producción de osmolitos ocasiona alteraciones en el desarrollo normal. En otros el problema es más sutil. A veces en el laboratorio, a puerta cerrada y bien mimadita, la planta se porta como una campeona, pero cuando sale al campo a los bichitos les vuelve loco el exceso de osmolitos y se las zampan. No obstante, hacer ciencia consiste en volverse a levantar después de cada fracaso, y la búsqueda de variedades tolerantes continúa.

La sequía, una amenaza global.
Conocemos muy bien, a nivel molecular, la respuesta hormonal que se desencadena cuando la planta percibe la sequía. Todo depende de una hormona llamada ácido abcísico. Alterar esta respuesta hormonal de forma que la planta sea capaz de movilizarse con mayor rapidez puede suponer una mejora de entre un 5% al 10% sin afectar demasiado al rendimiento final. Parece que sea poca cosa, pero ahorrar un 5% en agua de riego supone un beneficio medioambiental enorme por aliviar la presión sobre los acuiferos, y por ende, menos emisiones de CO2. Existe otra estrategia más sutil, cuando la célula empieza a desecarse diferentes procesos celulares empiezan a fallar. La caída no es de todo o nada, sino que hay algunos procesos más sensibles que otros y que son los que van a caer primero. Si identificamos estos procesos (conocidos como factores limitantes) y en cierta forma los compensamos (simplemente, haciendo que el gen responsable de la enzima que falla se exprese más, o expresando una enzima que de alguna manera compense este proceso) podemos conseguir una mejora en la tolerancia a sequía. Sería como tener una presa en una crecida de un río en la que aparecen grietas. Si eres capaz de identificar y reparar la que va a reventar primero conseguirás más tiempo. Obviamente si la crecida continúa al final la presa reventará, pero si mientras tanto la crecida para, pues has evitado el problema. Durante este 2011 aparecerá en el mercado la primera variedad de maíz tolerante a sequía, fruto de una cuerdo de colaboración entre BASF y Monsanto. Esta variedad codifica un gen de bacterias (cspA) que codifica una proteína de unión a ARN, que parece ser un proceso que en maíz falla en condiciones de sequía. El tiempo dirá si esta variedad triunfa o no es admitida por los agricultores, que son los principales beneficiarios de esta tecnología. De toda manera, no hay que bajar la guardia, la lucha contra la sequía continúa.
El maíz tolerante a sequía, a punto de salir al mercado
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