miércoles, 31 de julio de 2013

Greenpeace: ¿en qué quedamos?

Unos de los problemas que he denunciado en este blog en el que caen las multinacionales ecologistas es el hecho de que parece que ni ellos mismos tienen clara su estrategia, o que no saben que decir. Solo hace falta un poco de memoria para darse cuenta que ellos mismos se van desmintiendo, cambiando y lo que antes era muy malo, de repente es muy bueno, o donde dije digo y donde digo Diego. Asi hemos visto que el i-phone era muy malo por ser tóxico, pero a los pocos meses Greenpeace saco un applet para i-phone y así permitir que sus socios se intoxicaran. Que el gobierno del PP es muy malo por la ley de costas, pero los alcaldes del PP son tan buenos que nos hacemos fotos con ellos y la pancarta por no hablar de los extraños tejemanejes con Monsanto y Compañía

La política de transgénicos no es una excepción. Si es prioritaria en Europa, en Estados Unidos no merece ni un hueco en la portada. Pero es que ahora parece que no se aclaran ni en España. Si hace unos meses publicaban un artículo sobre el fracaso de los transgénicos con estas palabras:



Greenpeace espera que un informe del Servicio Internacional para la Adquisición de Programas Agrobiotecnológicos (ISAAA en sus siglas en inglés), que va a ser publicado hoy, confirme el fracaso comercial de los cultivos transgénicos en Europa en el 2011. Los datos que maneja el ISAAA, fundada por la industria biotecnológica con el objetivo de promocionar los cultivos transgénicos, demuestran que después de 14 años, solo el 0,06% de la superficie agrícola europea se ha dedicado a los cultivos transgénicos. De esta forma, en 2011 la superficie de cultivos transgénicos se redujo a 110.000 hectáreas, mientras que la superficie agrícola total ocupa alrededor de 179 millones de hectáreas.

 Parece que ahora han vuelto a cambiar de idea, y el problema no es el fracaso, sino que cada año aumente la superficie sembrada, vamos, que el fracaso va a ser que no era tal:



Greenpeace denuncia que superficie transgénicos en España ha aumentado un 20%. Greenpeace ha denunciado hoy que la superficie cultivada con transgénicos en España en 2013 ha aumentado casi un 20 por ciento en relación a 2012. Los datos provisionales del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente indican que la superficie cultivada con transgénicos en España es hoy de 138.543 hectáreas, explica en una nota de prensa la organización ecologista.
Extrañas desapariciones en la web de Greenpeace USA. 
O sea que una variedad tan mala, que tantas desgracias supone a consumidores y agricultures que están en manos de las pérfidas compañías y encima crece un 20%. En qué quedamos ¿éxito o fracaso? ¿Os aclarais ya de una vez o qué? Son malos (en Europa, pero no en Estados Unidos) aunque no sabemos porqué. Para salvar al planeta convendría tener las ideas un poco más claras, o por lo menos, saber interpretar los datos. 

Puedes darle visibilidad a esta entrada votando aquí.
Votar esta anotación en Bitácoras.com

lunes, 29 de julio de 2013

Transgénicos, modelos sociales y soberanía alimentaria.

Cualquier teoría o modelo, por perfecto o hermoso que parezca sobre el papel, tarde o temprano tiene que enfrentarse a la realidad, ver si se ajusta a lo esperado y en caso contrario, mejorarse o descartarse. Muchos modelos sociales simplemente no funcionan. Vayamos a algo tan importante como es la alimentación. Un modelo sería el de soberanía alimentaria es decir, que una sociedad sea autosuficiente en materia alimentaria, una batalla que Europa y la mayoría de países occidentales hace tiempo que ha perdido. Actualmente Europa es absolutamente dependiente de las importaciones de comida de terceros países. Esto plantea el problema de que si en algún momento nos cierran las fronteras o los terceros países (África y Sudamérica) deciden vender a otro comprador, vamos a pasar hambre. La única solución es conseguir que la agricultura sea más eficiente y gestione mejor los recursos. Curiosamente hay muchas estrategias que esgrimen el argumento de soberanía alimentaria, pero que consiguen exactamente lo contrario. Cualquier modelo agrario que implique una caída de producción y un precio más alto del producto final solo conseguirá que un derecho como la alimentación pase a convertirse en un lujo y más dependencia de las importaciones. Otra objeción es que mucho modelos (fallidos) que buscan conseguir la soberanía alimentaria parten de un rechazo a la tecnología, con lo cual ellos mismos se lastran y aquí entramos en el controvertido tema de los transgénicos en agricultura ¿son un problema para la soberanía alimentaría? Para muchos los transgénicos representan un modelo dependiente del gran capital y de la agroindustria y por eso hay que frenar su desarrollo. De hecho esta es la opinión mayoritaria en Europa, pero minoritaria en el resto del mundo. 


El mayor crecimiento se ha dado en países en vías de desarrollo.


Asumir esta afirmación supone tener una percepción muy sesgada de la cuestión. Si que es verdad que la estricta normativa Europea de autorización ha favorecido que el mercado se quede en manos de unas pocas grandes empresas, puesto que ninguna compañía pequeña ni pública puede afrontar el monstruoso costo de sacar un transgénico al mercado. No obstante solo se han autorizado la siembra de tres transgénicos en Europa (dos maíces y una patata), y solo una de estas variedades (el maíz MON810) ha tenido aceptación entre los agricultores, que por cierto, su patente caducó el pasado 1 de abril, por lo que ha pasado a ser una semilla libre. Sin embargo la Unión Europea si que permite la importación de maíz, soja, colza y algodón transgénico, lo que atenta contra la soberanía alimentaria y contra nuestros agricultores, que no pueden competir en igualdad de condiciones. Actualmente todo el ganado en Europa se alimenta con piensos hechos con maíz y soja transgénica y la mayoría de la ropa (alguna con sello “organic”), el algodón sanitario o los billetes de euro también se hacen con algodón transgénico. Pero salgamos de los límites de Europa y de nuestra visión, a veces demasiado parcial o mediatizada. ¿Qué impacto ha tenido esta tecnología en los países productores? ¿Son realmente los transgénicos la amenaza anunciada por muchos? Pues lo cierto es que, ha sido la tecnología que más rápida aceptación ha tenido en agricultura, y en los últimos años el mayor crecimiento se ha dado en países en vías de desarrollo. Los últimos países en sembrar transgénicos han sido Cuba y Sudán, algo que tendría que hacer recapacitar a todos los que asocian transgénicos con capitalismo o con grandes empresas como Monsanto, que no olvidemos es una más de las muchas (públicas o privadas) que desarrollan esta tecnología. Pongamos por ejemplo el caso de Brasil, el segundo productor mundial de transgénicos. Ha alcanzado esta posición bajo los gobiernos de izquierda de Lula da Silva y de Dilma Rousseff, con al peculiaridad de que Lula llevaba en su programa electoral una prohibición de los cultivos transgénicos. 


¿Cuba se ha vendido al capitalismo?

No obstante una vez en el poder vio que había una demanda por parte de los agricultores que estaban cultivando semillas de contrabando de Argentina. Por lo que autorizó su uso, y no solo eso, desarrollo por medio de empresas públicas variedades propias como judías resistentes a virus. Este modelo de utilizar la tecnología transgénica con fondos públicos lo han llevado a cabo otros países como la propia Cuba, Nigeria o Indonesia, país que ha empezado a desarrollar ensayos de campo con Caña de azúcar tolerante a sequía este año. ¿Por qué Europa no sigue esta vía? Utilizar transgénicos con un modelo de inversión pública sería algo que beneficiaría a nuestros agricultores y en última instancia nos haría menos dependientes de las importaciones, por lo tanto tendríamos más soberanía alimentaria. ¿Podría hacerse? ¿Sería factible? Bueno evidencias a favor ya tenemos. Por ejemplo, En Europa se desarrolló el arroz dorado, que produce provitamina A y la intención es distribuirlo libre de patentes en los países donde la ceguera infantil es endémica. Otro ejemplo el trigo apto para celíacos, desarrollado por un centro del CSIC en córdoba o el tomate púrpura, rico en antioxidantes, desarrollado en un centro público inglés. La ley Europea prácticamente imposibilita su desarrollo, por lo que algo estamos haciendo mal si el producto de la investigación de centros públicos europeos va a acabar llegando al mercado de la mano de empresas americanas, esto si que es un auténtico atentado a nuestra soberanía alimentaria. Cuando los productos derivados del trigo apto para celíacos salgan al mercado, os aseguro que a los padres de un niño celíaco les va a dar igual si es transgénico o no. Como pasa con los cientos de miles de diabéticos europeos que utilizan insulina proveniente de bacterias que expresan un gen de humanos y que no han puesto ninguna pega, y esto viene siendo así para la mayoría de los medicamentos que tenemos en la farmacia, sin que nadie haya expresado su rechazo. Al contrario, los beneficios son bastante palpables, puesto que ha permitido abaratar los precios y que mucha más gente pueda permitirse tratamientos que antes eran prohibitivos. ¿Por que rechazar una tecnología que nos permitiría lo mismo en alimentación? La soberanía alimentaria será con transgénicos o no será.



Sugerencia de articulista en Diagonal. Parece que coinciden en la visión ética
Suelo ir bastante pillado de tiempo y bastante me cuesta tener actualizado el blog y colaborar de vez en cuando (muy de vez en cuando) en Naukas, por lo que no suelo prodigarme por otros medios salvo circunstancias excepcionales. Este artículo que acabo de transcribir fue solicitado por un colaborador de un medio de comunicación llamado "diagonal periódico", supongo que para compensar que cuando ese medio de comunicación ha tratado el tema de la biotecnología vegetal solo ha ofrecido artículos muy flojos e inexactos, escritos por gente con ninguna formación en el tema (respecto al último enlace, realmente el debate no existe, cuando nos sentaron a debatir Gustau Duch huyó por piernas). El consejo editorial decidió no publicar el artículo (se ve que lo llegaba al nivel mínimo, aunque viendo los otros, creo que el criterio es peculiar). No pasa nada, se publica aquí y punto.

Lo más divertido de esta historia es que hace unas semanas recibí este comentario, que deja en muy mal lugar al mencionado medio de comunicación:

No te has planteado de que quizás es que no te dejan participar en medios con criterio que están al margen de las multis y del capital? Me contaban mis compas del Diagonal, entre risas, tus intentos fallidos suplicando una y otra vez de la manera más lamentable para que te dejaran dártelas de listo por ahí. 
En un medio como Diagonal que apuesta por un consumo responsable y transformador, que proyecta opciones y alternativas más éticas y sostenibles a los lectores y donde sólo tiene cabida la publicidad ética, lo vas a tener difícil chaval.
Marta 

A ver, amiga Marta:  No tengo ningún interés en participar en vuestro medio de comunicación, principalmente porque no me dedico a esto y si me dedicara, preferiría medios de comunicación que anteponen el rigor a la ideología. Me gustaría que aportaran pruebas documentales de mis supuestas "súplicas" puesto que tengo todos los correos de las solicitudes de escritura del artículo (con bastante insistencia, todo sea dicho) por parte de un colaborador del medio, o sea, que la historia ha sido al revés. Por cierto, respecto a publicidad ética... la única que veo es de agricultura ecológica. No se si es ético, pero veo que os dirigís al mercado gourmet, ¿eso no es  muy pijo?

Respuesta al comentario.:

Hola,
Me llamo Marta y trabajo en el periódico Diagonal. El comentario de arriba no es mío. Probablemente será de la misma persona que ha dejado comentarios absurdos en mi nombre en otros blogs, además de otras aventuras 'troleantes'. Me avisó alguien que notó que yo soy más rigurosa con la ortografía, especialmente los signos de puntuación.
No quiero dar ninguna relevancia a este asunto, pero sí aclarar algo sobre Diagonal ya que se nombra a mis compañeras: el debate sobre el artículo tuvo lugar en la lista de correo de coordinación de contenidos, a la que tenemos acceso todos los miembros del colectivo editor, y se desarrolló entre argumentos, no entre risas. En su día se hizo llegar a JM Mulet la respuesta razonada. Y eso fue todo. Podremos estar o no de acuerdo con un colaborador, pero no solemos perder las formas ni el respeto.
Siento la confusión y el ruido.
Saludos,Marta (no anónima)
M30 de julio de 2013 16:17Hola,
Aquí Marta, empleada del periódico Diagonal, otra vez. No había visto que habías entresacado el supuesto comentario en esta entrada. Me remito a lo que comenté en el otro post: http://www.losproductosnaturales.com/2013/06/la-comida-de-hoy-y-la-del-futuro.html?showComment=1375095412155#c1928456736201313704
Me gustaría, si es posible, que esta réplica mía también aparezca mencionada en el cuerpo del texto. Quien lea el post se quedará con la idea de que realmente una persona de este medio ha contestado así, creo que quedaría mejor explicado con este "matiz" (y que cada cual piense lo que quiera sobre la autenticidad del comentario). Insisto en que no tengo ningún interés en darle bola al tema del troleo (al debate de los transgénicos sí, en eso trabajaremos cuando la redacción vuelva de vacaciones), pero no me parece justo que se ridiculice el trabajo editorial de mis compañeros.
Saludos y gracias por mantener el debate en términos interesantes y constructivos.
Marta.

JM Mulet30 de julio de 2013 17:55Estimada Marta:
El comentario lo publico tal cual fue dejado en el blog. Y entenderás que estás acusando de trol a alguien de vuestro consejo editorial o que tienen acceso a los debates que manteneis en ese consejo, por que ¿cómo explicas que supiera la historia de este artículo días después que se lo enviara a vuestro colaborador y semanas antes de que lo publicara en el blog? Por mi parte yo no he comentado esta historia con nadie antes de publicar este post... creo que teneis a alguien que habla demasiado.



Si te ha gustado la entrada puedes darle más visibilidad votando aquí.
Votar esta anotación en Bitácoras.com

lunes, 22 de julio de 2013

La agricultura ecológica: para gente que cree en Santa Claus.

A veces he criticado que los razonamientos que hacen los defensores de la agricultura ecológica son pueriles, infantiles. Pensar que porque algo lo cultives de acuerdo con un reglamento y solo le pongas insumos naturales va a ser más sano es el tipo de razonamiento que hace la gente que piensa que si se le cae un diente viene el ratoncito pérez. Asumir que la agricultura ecológica, con la caída de producción, puede ser una alternativa viable es pensamiento propio de un niño de 11 años. Creo que este vídeo comfirma mis impresiones:





Hala, id a que el granjero os presente a la vaca y luego os la comeis. Lo que no explica es si el niño también participa en la matanza. Lo dicho, razonamientos simplistas, propios de un niño de 11 años, pero no de un científico. Ciencia para gente que todavía cree en los reyes magos. 
Y los organizadores de las TED se lo podrían hacer mirar, bastante tuvimos con la TED Valencia women, que parecía aquello un congreso de "Ciencia y Espíritu". Por cierto, viendo el vídeo no he podido pensar en este otro. ¿veis mucha diferencia entre el vídeo de arriba y el de abajo? Ya sabeis lo que pasa cuando la ciencia se pone en segundo plano en favor de la religión ya sea cristiana o verde.




Votar esta anotación en Bitácoras.com

jueves, 18 de julio de 2013

Patatas fritas no transgénicas, como todas.

En una reciente entrada del blog de José Carlos Capel hacía un ranking de patatas fritas embolsadas y las que salían primeras de la lista eran las de la marca San Nicasio, desconocida para mi. No obstante en la descripción de las patatas que hace José Carlos aparece algo que me desconcierta:


 Utilizan patatas no transgénicas que se fríen en aceite de oliva virgen extra a baja temperatura, procedente de almazaras de la Subbética. Se sazonan con sal rosa del Himalaya. Sabor inigualable.

¿Utilizan patatas no transgénicas? Raudo y veloz acudo a la página web de San Nicasio para ver si realmente son tan torpes que las publicitan así. Y si, ellos mismo lo dicen con profusión en la web. Como estrategia publicitaria una chapuza. Cuando quieres vender algo lo lógico es centrarte en lo que te diferencia de tus competidores, pero los feligreses de San Nicasio han optado por publicitar que sus patatas son no transgénicas. Solo hay una patata transgénica autorizada en el mercado (la patata Amflora de BASF) y se utiliza para la industria del papel, o sea que las patatas San Nicasio, las del resto de la lista de José Carlos Capel y todas las patatas fritas del mundo son no transgénicas, hasta las de la marca blanca del DIA. Mal empezamos si quieren que te fijes en algo que ofrece cualquier marca.




También publicitan que lleva Sal del Himalaya. Esta sal es básicamente cloruro de sodio (como cualquier otra sal) con magnesio. Tiene un llamativo color rosa, pero hasta ahora no se ha demostrado ninguna propiedad diferente de cualquier otra sal ni ningún efecto para la salud diferente de cualquier otra. El principal cambio es para el bolsillo.



Y lo que más me ha llamado la atención, es que se publicitan como más sanas. El problema de los snacks en general y de las patatas fritas en particular es que acumulan muchísimo aceite, hasta la tercera parte del peso es aceite de freír. Su consumo se ha relacionado con obesidad infantil a lo que se une el hecho de que no disparan la sensación de saciedad y se consumen muchas más, lo cual las convierte en una bomba calórica. De hecho son la primera comida eliminada en cualquier dieta. Otro peligro es la acrilamida, un compuesto muy cancerígeno que se puede formar al freír la patata, que depende de la variedad de patata y de la temperatura de la fritura. ¿En que se basan para decir que son más sanas? ¿menos grasas?¿Menos calorías?¿Menos acrilamida?¿han comparado su contenido nutricional con otras marcas? Pues por no encontrar no encuentro los datos de contenido nutricional en su web, algo que por ejemplo si que hace por ejemplo Coca-Cola o McDonald's, aunque si que anuncian que no tiene acrilamidas... si lo dicen, verdad será. A ver, para afirmar que sus patatas son mejores para la salud tienen que haber hecho estudios en las que se comparen el consumo de estas patatas con otras y vean algo medible (menor aumento de peso, menor incidencia de alguna enfermedad como diabetes o cáncer, etc...), pero no pido tanto. Solo una simple tabla de contenido nutricional que me diga cuanta grasa, cuanta sal y cuantos hidratos de carbono tiene y el porcentaje de la cantidad diaria recomendada que supone comerse una paquete de estas maravillosas patatas, más que nada para que me crea eso que dicen que son más sanas. Ah y que se vendan en farmacias no me sirve. Pero eso sigue sin convencerme de que sean buenas para la salud. 



Otra curiosidad es que se engloba dentro del movimiento slow food, una filosofia de esas que habla de los pequeños productores, la comida de las estaciones y todo eso, pero que de momento solo disfrutan personas que se lo pueden pagar, que no son muchas. Por cierto ¿slow food unas patatas fritas embolsadas? Mucho tiene que retorcerse la filosofía. Digo yo que lo más slow food sería comprar las patatas, o cultivarlas tú, y freírtelas en casa ¿no?

Un último detalle que me ha llamado la atención de estas patatas, es que a pesar de ser no transgénicas, como las de cualquier marca blanca, tienen claro a qué público van destinadas:


Para garantizar la máxima calidad, los lotes de Patatas San Nicasio se producen en ediciones limitadas destinadas al mercado gourmet, siempre bajo el toque maestro de Rafael del Rosal.

  La bolsa rosa de San Nicasio destaca como un producto de referencia para tiendas de delicatessen, hoteles, y restaurantes de prestigio y locales de moda.
¿Pillais ahora lo que he dicho antes del Slow Food? Lo cual me parece muy bien, cada empresa tiene que saber elegir su target de clientes, lo que ya me chirría es que en la web luzca orgulloso este distintivo:




Digo yo que las subvenciones podrían dedicarse a lo que llega más a la gente ¿no? Algo que claramente esta destinado a un sector de la población de alto poder adquisitivo subvencionado con dinero público no sé, no sé.

En fin, que si lo dice José Carlos Capel, seguro que las patatas están buenísimas, pero tengo claro que hay mejores formas de publicitarlas basándose en lo que son, y no en lo que no son, sobretodo cuando ese no ser es igual que el resto de patatas del mundo. Sería más informativo haber dicho que las patatas no tienen tifus o que no son ecológicas, por ejemplo. 

Si te ha gustado esta entrada puedes darle más visibilidad votando aquí.

Votar esta anotación en Bitácoras.com

miércoles, 17 de julio de 2013

Biotecnología en el Menú: Manual de supervivencia en el debate transgénico

Ahora que se acerca el periodo vacacional es tiempo de ir acopiando material para leer el próximo mes de agosto, los que tengais la fortuna de coger vacaciones. Hoy traigo la obra de José María Seguí "Biotecnologia en el menú. Manual de supervivencia en el debate transgenico". El original en valenciano fue publicado el año pasado y la gran aceptación ha hecho que se publique ahora la version en castellano. Esta obra fue galardonada con el "Premi Europeu de Divulgación Científica Estudi General". que concede la Universidad de Valencia. El libro habla de lo biotecnología desde una perspectiva social, haciendo especial hincapié en la distancia que separa la realidad científica de lo que es un transgénico con la percepción que tiene la sociedad de esta tecnología. Interesantísimo para todos los que quieran saber, de verdad, que es un transgénico, y no las falacias que circulan sobre ellos.




¿Qué es un transgénico? ¿Y qué no es? ¿Son perjudiciales o la solución a una buena parte de los males de la humanidad? Este trabajo refleja la gran distorsión que hay entre lo que dice la comunidad científica sobre los cultivos transgénicos, avalada por datos, y lo que opina el resto de la sociedad, en la que se ha impuesto una imagen completamente contraria. El objetivo de este libro es abordar los mitos y leyendas sobre los transgénicos y aportar argumentos con rigor científico, mezclando aspectos políticos, sociológicos, psicológicos y comunicativos, sobre su realidad, sus muchos aspectos positivos, y cómo no, también los negativos. Se trata de un manual de supervivencia que aborda no solo la realidad distorsionada actual, sino también las causas que han originado dicha distorsión, las consecuencias que esta podría tener, y algunas soluciones para ayudar a reconciliar ambas visiones en el futuro. Con voluntad divulgativa y sin dejar de lado el rigor que el tema se merece, el autor ofrece al lector los elementos necesarios para que pueda extraer conclusiones propias. Con este trabajo, el autor ha querido mostrar la importante distorsión que hay sobre los cultivos transgénicos entre aquello que dice la comunidad científica, avalado por datos, y aquello que opina la sociedad en general, donde se ha impuesto una imagen completamente contraria. 
 
Biotecnología en el menú
Manual de supervivencia en el debate transgénico
José María Seguí Simarro
Colección: SIN FRONTERAS ISBN: 978-84-370-9003-0
Materia: CIÈNCIES Idioma: castellano
Año ed.: 2013 Encuadernación: rústica
Formato: 15 x 23 cm. Páginas: 226 pp
PVP/Iva: 19.00EUR

El autor José María Seguí Simarro es profesor titular de Biotecnología en la Universidad Politécnica de Valencia (área de genética). Trabaja como investigador en el COMAV (centro de Conservación y Mejora de la Agrodiversidad Valenciana).

Os paso el enlace a la reseña que hizo Francis Villatoro en el blog "La ciencia de la mula Francis"


Votar esta anotación en Bitácoras.com

martes, 16 de julio de 2013

Entrevista en La Buhardilla 2.0

El pasado sábado 13 de Julio me entrevistaron en el programa de radio de divulgación científica "La Buhardilla 2.0". En la entrevista hablamos de los recortes que está sufriendo el CSIC y las consecuencias, que nos afectaran a todos, de mi trabajo en el IBMCP, de la fiebre antitransgénicos y aclaro que soy una persona muy aburrida y no Spiderman. Aquí os lo dejo.


Votar esta anotación en Bitácoras.com

lunes, 15 de julio de 2013

Número 4 de "Dau al Deu"

La revista de divulgación "Dau al Deu" elaborada por profesores de secundaria de la comarca de la Marina Alta ha sacado el número 4, editada por la asociación cultural Meridià Zero y el Institut de Estudis Comarcals de la Marina Alta. La maquetación corre a cargo del IES Antoni Llidó. El artículo de portada de este número trata sobre los números detrás de los riuraus, construcciones típicas de la Marina que contaban con unas arcadas caracterísiticas para secara la pasa, escrito por los profesores de matemáticas Vicente Chorro y Teresa Arabí.

Además, Amparo Vilches y Daniel Gil fundamentan la ciencia de la sostenibilidad, Claudi Mans aborda el cambio de legislación referente a la fecha de caducidad de los yogures en las etiquetas, , Daniel Climent explica el origen del término canícula, que se emplea para describir los días más calurosos del verano, mientras que Remei Galiana trata la influencia de la ingesta calórica en el deterioro físico de las personas, Vicent Botella habla sobre su experiencia en Viena, Paco Savall habla de lo que costó aceptar que los fotones existían, Hermenegild Maria explica el valor medioambiental del Girona y Jesús Yáñez habla sobre las esperanzas depositadas en la tecnología del grafeno, entre otros interesantes artículos. y un servidor de ustedes replantea los programas de conservación de especies en peligro de extinción.

Puedes descargarte la revista en formato PDF aquí.





Votar esta anotación en Bitácoras.com